domingo, 4 de septiembre de 2011

El alcázar de Córdoba

Para el turista que se acerca a Córdoba, la visita al Alcázar de los Reyes Cristianos es parada obligatoria. Situado dentro del perímetro de la antigua muralla y en las inmediaciones de la Mezquita Catedral, esta antigua fortaleza militar, asentada sobre antiguas construcciones romanas, fue durante ocho años centro neurálgico de la unificada España, ya que desde aquí gobernaron los Reyes Católicos, Isabel y Fernando. También entre sus muros nacería la cuarta de sus cinco hijos, la Infanta doña María, posteriormente reina de Portugal por su matrimonio con don Manuel I.

Del edificio con sus cuatro torres, sólo quedan en la actualidad tres: la de los Leones, por la cual se accede al conjunto monumental, la del Homenaje y la de la Inquisición. En el interior, podemos acceder a los diferentes patios, torres y salas que conforman el Alcázar, destacando el Salón de los Mosaicos donde podemos admirar bellos mosaicos romanos con una fuerte connotación mitológica. Ejemplo de ello es el mosaico de Eros y Psique, magistralmente descrito y explicado por el escritor José Carlos Fernández en su libro "Córdoba Eterna".

A la majestuosidad del Alcázar hay que sumar la belleza que aporta la extensa zona ajardinada. Los jardines del Alcázar forman una elegante combinación de vegetación y agua, de sombras y luces que proporcionan al visitante un agradable espectáculo para los sentidos. Aunque todas las estaciones tienen su encanto, la primavera es sin duda la mejor época para visitar Córdoba y su Alcázar. Las flores –siempre presentes- nos regalarán el olfato con sus penetrantes aromas; el agua, danzante en saltos y caídas, será para el visitante como una melodía refrescante y serena. Flores y agua son, pues, los protagonistas de estos jardines en los que también hay espacio para árboles tan representativos de esta tierra como el ciprés o la palmera.

Como testigos de una Historia que eligió Córdoba como escenario, y entre altos cipreses símbolo que son de la inmortalidad, se erigen las estatuas de los reyes que han tenido relación, de alguna manera, con el Alcázar. Y como colofón, un conjunto escultural con las figuras de los Reyes Católicos y Colón, representando quizás, el momento en el que –por fin- el navegante recibe la tan buscada autorización para embarcarse rumbo a "las Indias".

Espero que les hay gustado este paseo virtual por uno de mis rincones favoritos. Por su belleza, por su historia y porque forma parte de los escenarios de mi juventud, merece estar entre mis lugares con encanto.

Para más información, dejo aquí algunos links interesantes:

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